¿Quién soy?

Soy Nora, psicóloga de profesión y terapeuta de vocación. De adolescente adquiría libros de crecimiento personal a través del Círculo de Lectores contratado de mis padres. En segundo de Bachiller, a través de un profesor de filosofía del instituto, tuve el impulso de querer estudiar la carrera de psicología, cuando escuché la frase exacta: lo que vemos en los demás, es un reflejo de algo que tenemos dentro. Ni siquiera sabía bien lo que significaba, pero algo se movió dentro de mí hacia esa dirección. Idea que olvidé durante la carrera y que se alineó totalmente conmigo 20 años más tarde cuando, a través de una oportunidad en mi empresa, tras muchos años trabajando como psicóloga social, comencé a ejercer la terapia.

Actualmente llevo siete años acompañando a mujeres de todas las edades abordando temas como: dependencia emocional, repetición de patrones, duelo, autoestima, responsabilidad afectiva, gestión emocional, problemas de ansiedad y depresión, entre otras muchas cosas.

Personal

A lo largo de mi vida he transitado por muchas experiencias, buenas y no tan buenas,  que me han permitido crecer y evolucionar como persona a diferentes niveles y eso hace que pueda acompañar a las personas en sus procesos de una forma segura y respetuosa.

También soy madre de dos maravillosos pequeños de 10 y 6 años, que han sido, son y serán mis mayores maestros espirituales (no siempre a través de abrazos y "te quiero mami") que me hacen continuar con la mirada del crecimiento (qué remedio y lo que nos queda).

Compagino mi trabajo a jornada completa con la crianza de mis pequeños seres, con tratar de no sacrificar mi vida social y sacando (más bien o poco o nada) tiempo para hacer deporte y tener tiempo para mi autocuidado.

Trayectoria vital

El haber atravesado muchas situaciones vitales complejas, me ha nutrido de gran experiencia, además de todo lo aprendido de mi larga trayectoria laboral. Herramientas que he ido adquiriendo y que me han hecho evolucionar tanto personalmente como espiritualmente.

Terapia

Mi enfoque es ecléctico: mi manera de ejercer es individualizada para cada persona. Desde el enfoque sistémico, cognitivo-conductual, humanista, gestáltico... cada persona es diferente por tanto el enfoque debe estar adaptado a cada forma de ser, de afrontar los problemas, la mochila de experiencias que trae...

Lo que sí es común en mi trabajo, es el hecho de que trato de ir a la raíz del problema, para solucionarlo desde ahí. Al ritmo de cada uno, con lo que quiera traer y abordar en el espacio terapéutico.

Respeto y proceso

Cuando una persona viene a terapia, viene a realizar un proceso en el que pueda darse la transformación y el cambio. Es importante el respeto hacia el propio proceso, tanto de la terapeuta, como de la persona usuaria. Es importante entender que no se puede forzar el estar bien, así como no podemos hacer que haga sol. Se promueve por tanto el respeto hacia el ritmo natural del proceso, que es donde se da la transformación de verdad.

La persona que viene a terapia, es la protagonista de su caminar. Ella es la que toma las decisiones y realiza su transformación. La terapeuta guiará y ayudará con su praxis en este crecimiento.

two brown deer beside trees and mountain
two brown deer beside trees and mountain
gray computer monitor

Contáctame

Escríbeme para apoyarte en tu crecimiento.